Sobran Moisés, profetas, y…resucitados

Poema inspirado en:
“Tienen a Moisés y los profetas: ¡ que los escuchen! …Si no los escuchan, aunque resucite un muerto, no se convencerán” (Lc. 16,29)

Los que de verdad se sienten
hijos del mismo Dios Padre,
No necesitan que nadie
Les venga de la ultratumba
Para decirles que amen
A los que mueren de frío,
De enfermedad o de hambre.
No necesitan testigos,
Profetas ni circulares,
les basta mirar la vida
y ver las necesidades.

No creo en resucitados,
En sueños o voces raras,
Ni en Moisés o los profetas
Ni en bellas urnas doradas
Los que de verdad son hijos,
No necesitan que nadie
Venga de parte de Dios
Con bellísimos mensajes.
Con Cristo en el corazón,
Los cinco sentidos valen,
No necesitan ver vivos,
Resucitados que le hablen,
Que digan que el cielo existe
Y que a todos hay que amarles.

A los muertos de la calle,
que con su silencio gritan,
¡Con ojos hay que escucharles!
No esperen que a los hambrientos
La fe en Dios les quite el hambre.
La fe de los que más tienen,
Esa sí que quita el hambre,
De pan, cultura, evangelio…
Si solidarios comparten.
Ni la fe ni la oración
Cambian a Dios…¡ inmutable!,
Pero cambian al que reza
Si reza con fe muy grande.

Son muchos los ricachones,
Que no aprenden y se evaden,
Que acumulan su dinero,
O, sin vergüenza, lo evaden
Pero Dios ama a los pobres
Y siempre está de la parte:
De los que viven sin vida,
De los que viven sin nadie,
de los que mueren sin nada,
solos, solossss…¡en la calle!
Ni siquiera con fe mueren
Porque no les dijo nadie
Que hay Alguien que sí les quiere:
Ese Alguien es Dios Padre.

Autor: Alfonso Francia

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